Conócenos

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🌸 Nuestra Historia

Nuestros orígenes

Templo Ikigai nació en julio de 2022, en el mágico rincón de La Carihuela, Benalmádena. Somos dos hermanas –Rocío y Sonia–, unidas por el amor, el esfuerzo y el propósito de dar forma a un sueño compartido. Aunque la distancia entre Andorra y Málaga nos separaba físicamente, la conexión emocional y la visión común nos acercaron más que nunca.

Un sueño compartido

Durante años imaginamos un espacio que uniera nuestras pasiones:
  • El bienestar y los aromas.
  • La sensibilidad estética.
  • Los valores que aprendimos en casa: dedicación, autenticidad y trabajo con sentido.
También quisimos rendir homenaje a quienes nos enseñaron a creer en lo que hacemos: nuestros padres, emprendedores de corazón, y nuestro hermano, fuente de inspiración constante. Así nació Templo Ikigai, un lugar sagrado para nosotras, donde cada rincón está creado con intención.

El sentido de Templo Ikigai

El nombre refleja nuestra esencia:
  • “Templo”: un espacio íntimo que invita a detenerse, respirar y habitar con presencia.
  • “Ikigai”: la razón profunda que nos impulsa cada día, con gratitud y entusiasmo.
Aquí no solo encontrarás productos de calidad, cuidadosamente seleccionados. Encontrarás momentos, emociones y experiencias pensadas para hacerte sentir.
Gracias por formar parte
Templo Ikigai es también tu historia. Nos emociona compartir este viaje contigo y abrir las puertas de un espacio creado para inspirar calma y armonía.
rocio y sonia templo ikigai

Preguntas con alma

El significado de nuestro logo es profundamente especial para nosotras.

La unión de dos manos representa la colaboración, la entrega y el esfuerzo compartido que hay detrás de este proyecto. Cada mano simboliza a cada una de nosotras: trabajando unidas, con propósito, hacia un mismo sueño.

Y sobre nosotras, una luna.
Esa luna es nuestro hermano: acompañándonos con su apoyo, su energía y su cariño.

Es una parte fundamental de este camino, y su luz nos inspira a seguir adelante con confianza y gratitud

Templo Ikigai nació del deseo de estar juntas como hermanas, a pesar de la distancia entre Andorra y Málaga.

No buscábamos solo un espacio físico: buscábamos un lugar que nos hiciera sentir en casa.

Y fue el corazón el que nos guió hasta Benalmádena.

No fue una elección estratégica, fue una sensación: sus calles nos devolvieron recuerdos compartidos, emociones familiares... y supimos que tenía que ser aquí.

Porque a veces, los mejores caminos no se planean. Se sienten

En el corazón de Templo Ikigai hay algo más que aromas, estética o sensibilidad: hay una historia tejida con valores, aprendizajes y un legado que decidimos transformar en algo lleno de sentido.

Queríamos crear un espacio que no solo reflejara nuestras pasiones y experiencia, sino que también honrara lo aprendido de nuestros padres: su espíritu emprendedor, su dedicación y su ejemplo constante de trabajo con propósito.

Hoy, como hermanas, elegimos seguir ese camino desde un lugar más profundo:
el de la conexión, la unión y el deseo de construir algo juntas, con amor y coherencia.

Todo lo que encuentras en Templo Ikigai —cada experiencia, cada fragancia, cada detalle— lleva esa esencia de un proyecto nacido del corazón, guiado por los valores que decidimos hacer nuestros y sostenido por el deseo de compartir algo verdadero.